España: Un principio de fiesta muy animado
España: Un principio de fiesta muy animado
October 05, 2016 0 Comments

La quema de la fachada de la casa consistorial se está convirtiendo en todo un espectáculo de luz que goza cada año de más adeptos.

Una muestra de ello es la gran cantidad de personas que se amontonaron ayer, una vez finalizado el pregón y en torno a las nueve de la noche en la Praza Maior para seguir bien de cerca o, también, de bien lejos las idas y venidas de los fuegos artificiales, pese a su estruendo y también pese a la nube de pólvora que otorgaron a esta céntrica plaza un ambiente de niebla, similar al de las mañanas otoñales de los últimos días.

La sesión de fuegos artificiales comenzó a las nueve y cuarto y duró hasta las nueve y media pero no defraudó ya que pocos eran los que no seguían, con atención y asombro, los movimientos y las explosiones de luz de los fuegos sobre la casa consistorial.

Por lo demás, a esa hora se hacía notar ya el ambiente sanfroilanero. Algo que se adelantaba ya por la tarde e incluso por la mañana con grupos musicales espontáneos como un cuarteto andaluz que se colocó al fondo de la Praza Maior y que hacía detener su rumbo a muchos lucenses al pasar frente a los músicos.

La primera jornada de las fiestas también trajo consigo la apertura de la feria Artesanfroilán, detrás del Ayuntamiento, que reúne a una representación de los mejores artesanos de Galicia.

Con la llegada de las fiestas, también aparecieron los Pelúdez, que se montaron en bicicletas para competir con los chavales del club ciclista San Froilán. Su aparición, frente a la casa consistorial y después del pregón, llamó la atención a más de un lucense, que gritaba, emocionado: «Aí vai o Pelúdez!».

El ambiente también estuvo en el ferial, donde hubo gente para las barracas y también para los puestos de comida alternativos al pulpo: los de los churros, los perritos calientes, el churrasco, las garrapiñadas o las castañas asadas, cuyo olor se percibía tanto en la avenida Rodríguez Mourelo como en la Praza Maior, donde también se apostó un castañero bajo la puerta de Bispo Aguirre.

También los puestos de artesanía registraron sus primeros compradores y merodeadores. Eso ocurría tanto al fondo de la Praza Maior como en las Cuestas del Parque, donde están los vendedores senegaleses y ecuatorianos quienes, según aclaró ayer el Ayuntamiento, pagan 260 euros por puesto y no 400, como apuntaron los comerciantes.

La animación también se trasladó a los barrios con los pasacalles a cargo de grupos como Raíces do Campo, en Augas Férreas, o Reviravolta, en A Milagrosa.

En la Praza Maior, la charanga Paradela puso la nota musical antes de la quema del Concello pero la música continuó toda la noche con Duendeneta y su sesión disco en Campo Castelo; Breixa Band, en la Praza de Bretaña, y los disc-jockeys Vallejo y Fernando Mesa y Frisco y Marcos Peón, en Santa María.

FUENTE: EL PROGRESO

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