El arcoíris de Turís, en el escenario del cielo, España
El arcoíris de Turís, en el escenario del cielo, España
June 27, 2015 0 Comments

Pirotecnia Turís y Arcoíris son dos factorías de un mismo grupo empresarial. Sin poder huir de los estandartes propios de cualquier producto pirotécnico, los socios Gaspar Guaita y Vicente Cervera siempre se han caracterizado por una búsqueda y preocupación constante en fabricar un género delicatessen, con geometrizaciones correctas e insistidas en la disposición interna de los elementos fabricando carcasas decorativas y adornadas. A la vez intentan conseguir una tonalidad en el color de toque o matiz aproximado al arcoíris, particular, refinado y característico del grupo.

Para ello, coordinan muy bien ambos talleres: uno en la localidad valenciana Real de Motroy, donde se encuentra Pirotecnia Arcoíris (más experimental en la fabricación de estos productos), y otro en la localidad vecina de Turís (taller más enfocado al diseño y montaje de los espectáculos contratados, desde donde parten en su flota de vehículos a las distintas localidades). En cuanto a la tendencia general de sus espectáculos, muestran un clasicismo valenciano o estilo «nit de foc»: exposición de los distintos productos por fases, con arrebato brusco en mayor cantidad de lo mismo al final de cada una de ellas. Las candelas en primera altura (a veces sustituidas por volcanes) trazan líneas geométricas muy definidas y decorativas, de aparato o llamado también pantallas creando con todo ello un escenario muy decorativo en su conjunto.

Anoche se presentaron los artistas valencianos con ganas de conseguir el premio. El ritmo empezó mas bien moderado pero constante hasta mitad de la sesión, donde fue aumentando con efectos sonoros de trueno y con mayor cantidad de unidades hasta el final. Mantuvo la composición aérea en fachada y altura en dos pisos básicamente. Excepto la composición unitaria de colas de caballo dorado con intermitente violeta. Los momentos más destacados de la sesión fueron: la fase de farfallas de titanio con perlas, la fase crossetes, la de kraker en primera altura con crisantemo e intermitente blanco y la de carcasas de color rojo a blanco en una misma pieza. Eso sí, un bombardeo prefinal muy cargado e increscendo con truenos de mascletá aérea desembocó en el manto final multicolor rematado por traca sostenida y rematada su vez por otra más breve e intensa que hizo saltar los aplausos del respetable.

Tras las tormentas de primavera, con la llegada del verano y el inicio de las fiestas de San Pedro y San Pablo, un arcoíris decorativo y teatral, anoche lució, aclaró y preparó el cielo burgalés para que entre en escena las siguientes sesiones de fuegos artificiales.

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